El agrado por la actividad física..     

REFLEXION SALUDABLE

Por Josué Leonides

“No sabemos quiénes somos hasta que vemos lo que somos capaces de hacer” Anónimo.

Sin duda que esta frase aplica para muchas situaciones en la vida, en esta ocasión la relacionaré con los valores que se deben poseer para llevar a cabo una ocupación que en la actualidad se practica por moda o prescripción médica, la actividad física.

Quienes tienen la disciplina para ejercitarse diariamente sin importar las condiciones del tiempo o de las cargas de trabajo, a las que actualmente muchos de nosotros nos enfrentamos, saben de qué hablo. Levantarse muy de madrugada para poder salir a caminar, trotar o a correr es realmente brindarle al cuerpo una bocanada de oxígeno que te permitirá desarrollar tu día con mucha vitalidad.

Si bien muchos optan por los gimnasios con los aparatos de moda, música agradable, grandes espejos y oportunidades de socializar, para otros sólo se trata de ejercitarse y como muchos estudiosos del tema lo pueden aseverar, el ejercicio aeróbico constituye la base para una buena forma física. ¿Qué es lo que deseas, que te vean bien o sentirte bien? _________ Esa debe ser la pregunta que te debes plantear y pensar que lo indispensable es empezar por sentirnos bien con uno mismo.

Para lograr una buena forma física es necesaria la perseverancia, ser constantes en esas rutinas de ejercicios que finalmente se traducirán en buen ánimo, en una mejora de las actitudes y comportamientos. Como lo habrán de saber, a consecuencia del ejercicio físico, la irrigación sanguínea aumenta lo que contribuye un aumento de las funciones metabólicas y a una mejor actividad cerebral. Pero hablando de manera llana, lo que acontece es que el cuerpo al trabajar ejercicios aérobicos, como el trote de manera prolongada, empieza a utilizar la grasa de nuestro cuerpo y sí, es ahí cuando nos empezamos a sentir bien.

En la actualidad, la disciplina y perseverancia para llevar acabo ejercicio físico de manera habitual, no son cualidades que se posean en la mayoría de la población. Como lo mencioné al inicio, se realiza más bien por moda o prescripción médica. Cuántas personas no hemos visto, de camino al trabajo o al regresar a casa, ejercitándose en los parques o camellones de la ciudad. Y si se pone atención, cuántas de esas personas son adultos mayores. No se promueve una cultura por la actividad física, esos valores se deben inculcar desde edades tempranas.

Cómo pensar que nuestros hijos podrán levantarse y salir a trotar si nosotros no lo hacemos, a quién le dejamos esa responsabilidad. Podríamos pensar que en la escuela, el docente de educación física tendrá el tiempo necesario para hacerlo. Pero, el dato es el siguiente: en el estado, son sólo dos sesiones de 30 minutos en preescolar y dos de 50 en primaria y secundaria. Eso en el caso de escuelas que cuentan con profesores de esta especialidad. Cómo poder pensar en la promoción de una cultura por la actividad física si desde niños la mayoría está alejada de todo contacto con estas experiencias.

Ahora cabría preguntarnos si lo que queremos es esperar a que el médico nos indique ejercitarnos, o que nos jubilemos para empezar._________ Y más profunda la pregunta, queremos que nuestros hijos esperen su turno para plantearse esa interrogante…_______ qué mejor que empezar junto con ellos a inculcarles esta invaluable herencia que podemos dejarles. El agrado por la actividad física.

Por ahora está bien de preguntas, espero lo reflexionen. Y una rayita más _____________

JL