El gobierno mexicano presenta polémica ronda de ‘fracking’

La inversión proyectada para esta ronda es de 2,300 millones de dólares que detonarían  23,000 empleos directos e indirectos.

Redacción/Forbes

Ciudad de México.- El gobierno mexicano presentó su ronda de licitaciones para la explotación de campos terrestres de recursos energéticos no convencionales, mejor conocidos como gas y aceite shale.

El titular de la Secretaría de Energía (Sener), Pedro Joaquín Coldwell, anunció la ronda 3.3, que comprende nueve bloques de exploración y explotación en la cuenca de Burgos, Tamaulipas.  Esto representa 2,700 kilómetros cuadrados, equivalentes a dos veces la Ciudad de México.

Los recursos de shale son, en términos llanos, gas natural que está atrapado en rocas muy apretadas. Para extraerlo, la industria energética ha recurrido al fracking, una técnica de fractura horizontal del subsuelo que inyecta arena, agua y químicos para obtener el hidrocarburo. La polémica  está en los riesgos asociados a la contaminación de mantos acuíferos y sismos derivados del proceso.

La inversión proyectada por la adjudicación de los campos es de 2,300 millones de dólares que detonarían  23,000 empleos directos e indirectos, detalló el subsecretario de hidrocarburos, Aldo Flores.

Los recursos mexicanos son equiparables a cuatro veces la producción histórica de gas y aceite del megayacimiento Cantarell. Solo la Cuenca de burgos podría tener 55% más de recursos que EagleFord en Texas, equivalente a 40 años de las importaciones anuales de gas natural.

El gobierno dijo que han realizado talleres con expertos, siguiendo los ejemplos de Canadá, Estados Unidos y Argentina, e incorporado  a las políticas públicas recomendaciones de organizaciones como el Centro Mario Molina, cuidadosamente, hacia el marco regulatorio mexicano.

“Debemos decidir si dejamos esa riqueza dormida en el subsuelo o la sacamos para el beneficio de los mexicanos”, comentó Coldwell.