Fuerza Tamaulipas

Los Miserables.

Leobardo Sánchez Tovar.

Tendríamos que analizar cuánto hemos ganado con la presencia de los militares en las calles, porque no nos queda clara la idea de tranquilidad de la que gozamos; lo que sí parece ser un hecho es el abuso de autoridad.

Los militares, ahora transformados en policías, guiados por sus instintos y no apoyados en una base de datos criminal, detienen a cuanto ciudadano se les antoja.

Esta práctica se les ha hecho común, con la evasiva de que no están instruidos en materia de Derechos Humanos, y se justifican al exponer que tampoco la otra policía que operaba antes que ellos, respetaban ese invento de los Derechos Humanos.

En Reynosa por ejemplo, estos guardianes del orden, detuvieron esta semana a cuatro jóvenes sin mayor delito que la sospecha, cuando circulaban  por el bulevar LUIS DONALDO COLOSIO.

Revisaron hasta el último rincón de sus bolsillos y del auto en que viajaban en busca de droga y no la encontraron.

La detención de todos modos se llevó a cabo.

Creo que es hora de que el Secretario de Seguridad Pública en el estado, ARTURO GUTIÉRREZ GARCÍA, deje un poco su afición por la religión, y preste más atención al comportamiento de sus muchachos.

El “usted disculpe” ya no es una excusa válida de la autoridad, cuando se ha abusado de la fuerza sin haber motivo.

Frente al fracaso de la estrategia de seguridad en Tamaulipas, nos queda claro que la única opción que le queda a la policía es actuar en del ciudadano, porque con el crimen no ha podido.

En el Código Penal del estado, se tipifica con toda claridad el comportamiento delictivo de las personas, de manera que no hay duda cuando se está en ese entendido, sin embargo tenemos que exigir que nos precise la autoridad los agravantes de la sospecha.

¿Se detendrá a las personas que circulan en la calle por su color de cabello? ¿de ojos? ¿de piel? ¿de ropa? ¿de auto? no veo otra condición cuando la policía no tiene más elementos que la sospecha.

Por eso creo que se debe revalorar la presencia de los militares en las calles, porque parece que los ciudadanos estamos en desventaja, cuando el problema para el que fueron llamados no ha sido resuelto.

Veremos.

Como diría FELIPE CALDERÓN “haiga sido como haiga sido”, pero los vecinos de la colonia Moderna, en la capital del estado, ya cuentan con puente nuevo.

Eso, créame usted, se agradece y mucho, porque era frecuente la molestia de los habitantes, que se quedaban incomunicados cuando las lluvias destrozaban un pequeño vado por el que circulaban vehículos, bicicletas, y personas.

El nuevo puente de la Moderna, es ahora un majestuoso complejo vial, que permite circular sin dificultad y le da una hermosa imagen urbana en desarrollo, a la ciudad.

Debemos agradecer por ello a JORGE CARLOS RAMÍREZ MARÍN, Secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, a EGIDIO TORRE CANTÚ, y al alcalde de la ciudad, ALEJANDRO ETIENNE LLANO.

La construcción de este puente fue proyectada en el 2013, cuando la fuerza del huracán INGRID, destruyó por completo, el único acceso hacia la colonia Moderna.

En una visita que el titular de la SEDATU realizó por Tamaulipas, en aquel entonces, hizo una promesa frente a los daños que veían sus ojos, y acompañado por el gobernador TORRE, dijo:

“Esperamos iniciarlo a la brevedad, y a la brevedad queremos decir en lo que toma los procedimientos de contratación que son 45 días, yo creo que es una obra de 100 días que es lo que debe de tomar”

Ahora el puente es una realidad, y los vecinos podrán ir y venir con toda tranquilidad.

Bien hecho señores.

Se terminaron las campañas, ahora sí, debemos entrar en un proceso de reflexión para estar dispuestos a votar el próximo domingo 7 de junio.

Hagamos válido nuestro derecho de votar; derecho que no tienen por ejemplo, los habitantes de los países que aún están bajo un régimen monárquico.

No tenemos el gobierno que nos merecemos; tenemos el gobierno por el cual votamos, de manera que no desperdicie su voto enviándolo al cesto de los votos nulos, ¡vote! Por el candidato que más le haya convencido, pero vote.

Una nación como la nuestra podría debilitar o robustecer los gobiernos que hoy tiene, pero debe ejercer el poder yendo a votar, de otra forma sólo le hacen daño a nuestro sistema de elecciones cada vez más transparente y confiable. Las trampas que usan los partidos o los candidatos para controlar las simpatías, son otro boleto.

leosanchezto@gmail.com