La soberbia de los políticos

Del Arrabal

Por Miguel Ángel Pérez López

La soberbia, uno de los siete pecados capitales al cual son proclives los políticos, y a final de cuentas es siempre su perdición; como ejemplo las más recientes comicios electorales, y no solo en Tamaulipas, sino en muchos estados.

En el caso de la entidad podemos citar dos ejemplos, la soberbia del Senador Francisco Javier García quien se sentía sobrado para sacar adelante la candidatura de su hermano Ismael, y sucumbió ante esa altives, que además lo deja “tambaleando” en la carrera de la sucesión gubernamental.

Y esta también el de la alcaldesa de Matamoros, Leticia Salazar quien creyéndose tocada de Dios, cayó en el pecado de la soberbia, y también cayó en las elecciones al perder el padre de la edil Ramiro Salazar quien había empezado con un amplio margen en las encuestas que poco a poco fue perdiendo, hasta la debacle del 7 de junio.

Esta es una clara muestra de este pecado capital, del cual deberían de aprender los ahora triunfadores, el de tener humildad en la victoria, y no dejar que la soberbia se apodere de ellos, porque la elección del 2016 tiene más componentes en juego que los comicios electorales que acaban de pasar.

Sino simplemente volteen a ver a los estados vecinos donde la oposición o los independientes ganaron, y buscaran saciar el apetito de sangre de las masas cortando algunas cabezas de los que hoy mandan, porque hay que recordar, que los carniceros de hoy, serán las reses de mañana.

Clasificados…

Los malquerientes del actual dirigente del PRI, Rafael González Benavides dicen que le apodan “El Flautista”; y no porque sea el que tocaba la flauta en el cuento de Hamelín, sino porque se parece al de la fabula del burro que tocó la flauta, que no supo ni como pero saco 8 de 8.