Sin responsabilidad la mujer que tenía a Jessica en cautiverio

Erik Huerta/Reporte Directo

Altamira, Tamaulipas.- Con 10 kilogramos menos y su cabello infestado de “piojos”, fue entregada Jessica Lizeth García Juárez por Teresa Alcocer ante la Procuraduría General de Justicia Zona Sur, por lo que al no proceder la acción de la justicia en contra de la presunta “plagiaria”, los familiares acudieron a la Segunda Visitaduría de Los Derechos Humanos con sede en Tampico a fin de pedir justicia.

Las autoridades consideran que no existe delito qué perseguir, pues Jessica cuenta con 19 años de edad, en este caso mayoría, sin embargo la incapacidad mental que padece la hace pensar como una niña de 12 años; ésto establecido en base a estudios clínicos que con antelación se le han realizado.

La tía de la jovencita, María Dolores García Juárez externó que la procuraduría no está tomando en cuenta la condición mental de Jessica, por ello acudieron a los Derechos Humanos.

Refirió; “ahí está del día que se la llevó y mire cómo la fue a entregar y aún así dicen que no hay delito que perseguir. De cuál justicia hablan en México… Ahora resulta que los buenos somos los malos”.

Jessica desapareció el 23 de marzo y desde el inicio de su búsqueda se presumió que la tenía en cautiverio Teresa Alcocer, quien en su momento mandó un mensaje diciendo a sus padres que “ya no la busquen, está conmigo”.

La familia de Jessica exige que se haga justicia, pues se trata de una jovencita con mentalidad de una niña, situación que está documentada ante instancias de salud, por ello decidieron acudir a los Derechos Humanos.

La jovencita presentó un franco deterioro de salud pues no le fueron suministrados los medicamentos, presentando arritmias y al menos 10 kilogramos menos, además Teresa Alcocer le cortó el cabello, mismo que tenía infestado de piojos.

Refiere que seguirán buscando que se haga justicia, pues exigente que Teresa Alcocer sea detenida, “nos llamaron después de 6 horas que Teresa entregó en las autoridades a Jessica. Las interrogaron y se fue como si nada”.

Ahí les informaron (Procuraduría) que por ser mayor de edad no había delito qué perseguir, sin embargo cuentan con los dictámenes médicos que demuestran su problema mental.