Sor Juana Inés de la Cruz; tributo sin huesos

Por fin el nombre de la Décima Musa llegará a la Rotonda de las Personas Ilustres, aunque sus restos mortales no

Redacción/Excélsior

Ciudad de México.- Finalmente, el nombre de Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695) llegará a la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón Civil de Dolores. El Consejo Consultivo del sepulcro de honor aprobó, el viernes pasado, honrar a la Décima Musa con la colocación de un cenotafio, es decir, será erigido un monumento funerario dedicado a la poetisa, pero que no contendrá sus restos mortales, en torno a los que sigue existiendo duda sobre su autenticidad.

Esta vez el anhelado planteamiento de llevar a la autora del Primero sueño a la Rotonda surgió de un punto de acuerdo presentado en 2015 por la senadora priista Ana Lilia Herrera Anzaldo.

La moción acabó recibiendo el apoyo unánime de todo el Senado y finalmente el respaldo del Consejo Consultivo, en el que participan instancias como la Secretaría de Gobernación, la UNAM, la Secretaría de Cultura y la Secretaría de la Defensa Nacional.

“Sor Juana había sido propuesta varias veces por el Consejo Consultivo de la Rotonda y, por una u otra razón, no se había dado; estamos hablando de que va a llegar a la Rotonda más de 320 años después (de su muerte), y no se había dado porque, por un lado, se decía que no estaban autentificados sus restos al cien por ciento, y muchas otras veces que porque ella había decidido que sus restos permanecieran en el Claustro de Sor Juana. La verdad es que no necesitamos de sus restos para honrarla”, señala la senadora.

Rendirle tributo a un mexicano ilustre en el Panteón de la Patria con un cenotafio, dice Herrera, no es algo nuevo. En la misma condición están el periodista y dramaturgo Juan Antonio Mateos (1831-1913) y el politólogo Jesús Reyes Heroles (1921-1985) “que por decisión de su familia solamente tiene un cenotafio y sus restos descansan en otro lado”. La senadora agrega además que con Sor Juana sumarán nueve las mujeres distinguidas en el máximo sepulcro. En total existen ahí 115 mausoleos de los cuales 107 están dedicados a hombres distinguidos y únicamente ocho a mujeres.

Sor Juana, dice la senadora, tuvo una existencia ejemplar, “su vida, su obra, permanecen vivos hasta nuestros días se estudia en Mexico, se estudia en muchos lugares del mundo y lo que propusimos para salvar estos argumentos que se habían dado a lo largo del tiempo fue utilizar esa figura del cenotafio”.

—¿El tema de la autenticidad de los restos de Sor Juana había retrasado que llegara a la Rotonda?, se le pregunta a la legisladora federal. “Son los argumentos que yo encontré, no me consta; lo que yo creo es que se da en un muy buen momento, no podíamos seguir regateando los méritos de Sor Juana ni la participación que las mujeres hemos tenido a lo largo de la historia en la construcción de la identidad y la cultura de este país”.

—Pero el hecho de aceptar un cenotafio en la Rotonda, ¿no elimina la posibilidad de que los restos de Sor Juana en el Claustro sean genuinos?, se insiste. “No, Éste es un tema que he platicado incluso con la rectora del Claustro (Carmen Beatriz López-Portillo Romano). Ella está de acuerdo en que haya un cenotafio en la Rotonda, está muy satisfecha y muy orgullosa de que los restos puedan permanecer en el Claustro”, afirma Herrera.

En 2011 un grupo de científicos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) dio a conocer la realización de una serie de estudios de ADN, con la intención de comprobar la autenticidad de los restos que se atribuyen a Juana de Asbaje, localizados en noviembre de 1978 en el exconvento de San Jerónimo, hoy convertido en el Claustro de Sor Juana.

El grupo de especialistas, encabezado por el arqueólogo Arturo Romano Pacheco, concluyó que se trataba de la Décima Musa debido a las características del ataúd en el que fueron encontrados los restos, diferente al de otras 26 monjas halladas anteriormente en el coro bajo del exconvento, además de que junto a la osamenta se encontró un medallón similar al que portaba Sor Juana.

Para la senadora Herrera tiene poca importancia la polémica en torno a la autenticidad de los restos de la poetisa. “Si son auténticos o no se requieren recursos para seguir investigando, sería interesante poder estudiarlos, pero lo que yo creo es que no podemos regatear el legado de las mujeres. Recordemos que fue hace más de tres siglos que ella escribió y decidió dar una batalla en una época en la que era difícil que las mujeres estudiaran. Por alcanzar su sueño que era seguirse preparando, deja un legado literario incuestionable”.

Con la aprobación de la construcción del cenotafio en la Rotonda, Herrera espera lanzar una convocatoria para reunir llaves de bronce que puedan servir para elaborar el monumento. “Lanzaré la convocatoria para que conozcamos a Sor Juana, su obra, y podamos donar todas las llaves que están rotas, que guardamos por ahí un juego de llaves que ya no usamos y puedan contribuir a construir este cenotafio”. Y aunque advierte que “no hay un plazo perentorio” para erigir el monumento, espera que pueda quedar listo “cuanto antes”, previo a la conclusión de la actual administración.