Vaquita marina: muere la tercera en menos de un mes

CIUDAD DE MÉXICO.- A pesar de la prohibición de utilizar redes de pesca en el Alto Golfo de California y el operativo instrumentado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría de Marina (Semar), un tercer ejemplar de vaquita marina fue hallado muerto el jueves 24 de marzo, en las inmediaciones del lugar conocido como “El Machorro”, un kilómetro al norte del Puerto de San Felipe, Baja California.

El diagnóstico de expertos del Marine Mammal Center (CMM) y del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) es que las vaquitas marinas perdieron la vida debido a un posible enmallamiento, ya que en los cadáveres se observaron escoriaciones y laceraciones provocadas al parecer por cuerdas o hilos.

La Profepa había solicitado el apoyo a estos institutos de investigación luego de haber localizado a dos ejemplares muertos, uno en el mar y uno varado en la playa. Por lo cual se practicaron las necropsias en las instalaciones del Parque Zoológico Internacional de Tijuana”.

En un comunicado de prensa, la Profepa indicó que los trabajos clínicos de investigación se llevaron a cabo en las instalaciones del Parque Zoológico Internacional y de la clínica veterinaria del doctor Alexander Brown.

Uno de los ejemplares pesaba 29.800 kilogramos, media aproximadamente 1.27 metros y era una hembra; el segundo era un macho con un peso de aproximado de 32 kilos y 1.35 metros de largo, y por último, el tercero, era un macho adulto de 1.47 metros de largo por 0.36 metros de ancho con un peso de 41.7 kilogramos.

Durante la necropsia, se realizaron tomas radiológicas de uno de los cráneos del cadáver de vaquita marina; además se recolectaron muestras dobles de tejidos, una de ellas será analizada en el Laboratorio de Sausalito, California, por especialistas a cargo del mexicano Lorenzo Rojas.

El resto de las muestras serán enviadas a la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) para realizar análisis genéticos, biotoxinas patologias toxicológicas, edad, parasitologia y de metales pesados.

En el análisis minucioso y avanzado, los científicos encontraron en uno de los cadáveres hematosis a la altura de la cabeza y alrededor del cuello hasta la aleta pectoral derecha, posiblemente provocada por una cuerda enredada, y en el tercer ejemplar se encontraron evidencias externas en cuello, rostro, aletas, pectorales, cola y tórax consistentes en: laceraciones, cortes, impresiones o marcas de cuerdas, soga y redes, además de hematomas externos.

Los resultados definitivos de este diagnóstico realizado a través de auscultación corporal y necropsia, serán dados a conocer a más tardar la próxima semana, una vez que los especialistas lleven a cabo las pruebas correspondientes y rindan el informe final”, agregó la Profepa.

Destacó que ante la posibilidad de que estos ejemplares hayan muerto ahogados en redes de pesca, “la autoridad intensificará las acciones de inspección y vigilancia nocturnas, marítimas y terrestres, sobre todo en los sitios detectados como tiraderos de redes totoaberas; además de buscar un acercamiento con el gremio pesquero a fin de sensibilizar a sus miembros de abstenerse de realizar actividades de pesca furtiva y con artes prohibidas”.

lfm

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