Reporte Directo

Se fortalece el agio y crecen los embargos

17 enero, 2021 - Campanario, Columnas

Campanario
Martín Sánchez Treviño

El 2021 será un año más que crítico para toda la población más aun la que vive en estado vulnerable. Es decir, la población de los asegurados que tienen un salario fijo cada semana, quincena o mensual. Debido a que no obstante que el salario mínimo se incremento por el Congreso Federal durante el 2020, también proliferó la subcontratación, la modificación de los contratos colectivos de trabajo.

Al sector de los asegurados laboralmente lo alcanzaron el aumento de las tasas de intereses del sistema bancario y las casas de bolsa. En este sentido es relevante un informe difundido por el Banco de México, en el que asegura que la tasa de fondeo interbancario relacionado con los intereses que impone la banca, es del orden del 4.25 por ciento.

En ese orden el banco central indica que las instituciones de crédito como son los bancos y las tiendas departamentales cita que el Palacio de hierro cobra hasta 58.88 por ciento por cada peso que financia a sus clientes.

Asimismo subraya que el interés de Banxico es el más bajo desde el 2016 cuando la tasa fue de 3,75 por ciento y su máximo lo alcanzo en agosto del 2019 con 8.25 por ciento. En contrapelo Bodega Aurrera tiene una tasa impositiva de 75.1 por ciento. En ese orden en Walmart es de 74.5 por ciento.

Para variar la tarjeta Soriana,  los intereses oscilan entre 74,51, 70.51 y 67.51 por ciento. Mientras que la tasa de interés del plástico que ofrece Sam’s Club, operada por Inbursa, es de 63.2 por ciento. Su competidor directo, Cotsco, ofrece un tarjeta de crédito con una tasa de interés 12 veces superior a la tasa de referencia del banco central. Citibanamex, institución bancaria que la gestiona, señala una tasa de 53.95 por ciento.

Liverpool no se queda atrás, la tienda departamental que compite con Palacio de Hierro, también brinda a sus clientes la posibilidad de contar con tarjetas de crédito. El financiamiento directo con la firma tiene una tasa de interés de 11.5 por ciento, mientras el plástico respaldado por Visa es de 28.8 por ciento.

En tanto que la tarjeta de crédito de la tienda departamental Suburbia, que se dirige a sectores más populares de la población, cobra una tasa de interés de 74.42 por ciento en el caso del plástico departamental, mientras el financiamiento respaldado por Visa es de 77.42 por ciento.

En los “bancos de los pobres” la tasa de interés de la tarjeta de crédito de BanCoppel es de 59.9 por ciento. Aunue el informe de Banxico muestran que se ha incrementado pese a la reducción de la tasa de referencia del banco central, pues en diciembre del año antepasado era de 53.2 por ciento

La tarjeta clásica de Banco Azteca es de 70 por ciento, es decir, 16 veces más la tasa de referencia actual del Banco de México. El banco central no incluye a Banco Azteca en sus cuadros semestrales por cuestiones metodológicas de comparación, aunque en el portal del banco propiedad de Grupo Salinas muestra que hasta el 31 de enero del año pasado era la misma tasa de interés.

Según el mismo informe de Banxico la crisis económica provocada por la pandemia de Covid-19 ha dejado con pocas alternativas financieras a millones de mexicanos. Sobre todo aquellos que laboran en la informalidad han optado por el empeño de sus bienes, aceptando pagar tasas de interés que en algunos casos superan 200 por ciento.

En ese orden la población pasa por un momento económico complicado, las casas de empeño están en auge, pues durante 2020, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Prendarios (Amespre), sus operaciones crecieron 40 por ciento respecto del año previo, al tiempo que se espera sigan aumentando durante esta cuesta de enero.

Según el organismo, durante 2019 sus agremiados registraron en promedio 125 mil operaciones diarias, mientras en 2020 la suma se disparó a 175 mil. Si bien las casas de empeño son un canal al alcance de casi cualquier persona, recurrir a ellas significa pagar un alto precio, pues sus tasas de interés y costo anual total (incluye comisiones, seguros y demás) suele ser muy superior al que cobra un banco comercial o incluso alguna financiera popular.