Reporte Directo

TikToker confunde casa con cibercafé y le ofrecen hasta pozole

13 octubre, 2021 - El Mundo

Una tiktoker, identificada como Fathyma Lex, se volvió viral cuando contó una anécdota sobre una confusión que tuvo en un cibercafé, en donde le ofrecieron refresco y hasta un plato de pozole.

La joven contó que los hechos ocurrieron aproximadamente hace tres años cuando estudiaba en la universidad y buscaba un cibercafé para imprimir unos documentos que necesitaba para tramitar una beca, ya que no contaba con una impresora.

La tiktoker relató que estuvo buscando varios cibercafés y en ninguno tenía tinta para imprimir, por lo que continuó su búsqueda hasta que encontró lo que parecía un cibercafé, el cual solo tenía dos computadoras.

 

Tiktoker entra a casa pensando que era cibercafé

La joven explicó que al ver dos computadores pensó que era un cibercafé raro, pero se dijo que no era tiempo de criticar, puesto que necesitaba imprimir sus documentos para ese día.

Encontré uno que la verdad se me hizo muy peculiar porque nomás tenía dos computadoras… pero este no es el momento de estar de juzgona y me metí.

La tiktoker narró que saludó a un señor que estaba sentado en una mesa del supuesto cibercafé, prendió una de las computadoras e incluso le pidió un mouse al señor, quien de inmediato se lo prestó.

Detalló que tiempo después de que comenzó a trabajar llegaron unos niños con uniforme y se sentaron en la mesa donde estaba el señor, posteriormente, comenzaron a sacar trastes. Uno de ellos le ofreció un vaso de refresco, el cual tomó. Tiempo después, el mismo niño le dijo que si quería comer con ellos un plato de pozole .

La joven dijo que pensó que era muy bueno el servicio de aquel cibercafé, ya que no solo tenían para imprimir, sino también le ofrecieron refresco y pozole.

Cuando la tiktoker iba a pagar el servicio del cibercafé el señor le aclaró que era una casa y se negó a cobrarle la impresión, el uso de la computadora y el vaso de refresco.

“No es nada, qué crees aquí no es ciber es nuestra casa”. La joven explicó que se sintió apenada: “Empecé a sentir la cara pero bien caliente. Se me caía la cara de vergüenza”.

La joven cuestionó al señor por qué no le dijo nada, a lo que él respondió que la vio tan concentrada que no la quiso interrumpir.

La tiktoker confesó que le dejó 20 pesos al señor en agradecimiento y se retiró del lugar avergonzada, pero también satisfecha de que logró imprimir sus documentos para la beca . Tras el bochornoso momento, la joven confesó que después le regalaron una impresora y ya no tuvo que ir a ningún cibercafé.

Con información de Azteca Noticias