Reporte Directo

Por qué no debes decir “provecho” si no quieres ser maleducado

25 junio, 2020 - Reportaje

De RSVP Staff

Seguro en más de una ocasión has usado la ya célebre palabra “provecho” o “provechito” para demostrar que eres educado al momento de estar en la mesa, pero no podías estar más equivocado. Según las reglas de etiqueta, es una expresión que no debe usarse pues se considera de mala educación.

¿Por qué? Muy fácil, provecho se refiere al eructo que hace un bebé luego de haber amamantado y, generalmente, viene acompañado de un pequeño vómito. Éste es el resultado de las palmaditas que las mamás dan a los bebés para evitar que el gas resultante se vaya al intestino y el pequeño tenga gases.

Así que básicamente, cuando dices provecho a los comensales, estás refiriéndote a un acto que se consideraría de mala educación en la sociedad occidental: eructar en la mesa.

Por si fuera poco, al decirlo, obligas a la otra persona a responder con la boca llena, si es que lo cachaste justo llevándose la comida a la boca. 

¿Si es de mala educación, qué puedo decir?

Ahora que ya sabes que decir provecho es de mala educación pero quieres demostrar que tienes modales en la mesa, tal vez debas probar otras frases como “que disfruten su comida” o, si quieres verte más refinado “buen apetito”; y lo mejor es decirlo antes de que empiecen a comer. 

¿Cuál es el origen de decir “provecho” en la mesa?

Si bien se desconoce a ciencia cierta el origen de esta práctica, algunos historiadores han señalado que podría ser herencia de los árabes que invadieron hace cientos de años lo que hoy es España.

En algunas culturas orientales y africanas, está mal visto no eructar después de comer o masticar con la boca cerrada, pues es señal de que no te gustó la comida y no quedaste satisfecho con lo que te sirvieron.

Esta práctica se realizaba en España bajo el mandato de los moros hasta que fueron expulsados; y aunque el eructar ya se consideraba de mala educación, el decir “provecho” nunca pudo ser eliminado de la cultura.

Cuando los españoles llegaron a México, impusieron varias de sus prácticas y tradiciones, sobre todo cuando se habla de protocolo y etiqueta en la mesa. Por eso, en México y otros países latinoamericanos, seguimos diciendo “provecho” a la hora de comer.